Redacción (Agencias).- Realizar capturas de pantalla o fotografías con la intención de recordar algo puede, en realidad, favorecer que esa información se olvide, según un estudio del Departamento de Psicología de la Universidad de Binghamton (EE.UU.).
La investigación, publicada en la revista Memory & Cognition, concluye que el acto de capturar digitalmente una experiencia puede perjudicar la memoria, especialmente cuando esas imágenes no se revisan más adelante.
Para examinar este fenómeno —conocido como efecto de deterioro por tomar fotografías— los investigadores realizaron siete experimentos.
En ellos, los participantes tomaron imágenes de obras de arte y luego se evaluó cuánto recordaban.
En algunos ensayos también se incluyeron problemas matemáticos para comprobar si el proceso de captura desviaba recursos cognitivos.
Ninguno de los experimentos mostró ventajas claras de tomar capturas frente al deterioro de la memoria sobre las imágenes capturadas, según el estudio.
Una de las explicaciones es la atención dividida: al tomar una foto o una captura, parte de los recursos mentales se apartan del proceso de fijar la experiencia en la memoria.
No obstante, los autores de la investigación consideran que este factor por sí solo no basta para explicar el fenómeno, ya que el deterioro persistió incluso cuando las personas contaban con más tiempo para mirar la imagen antes o después de capturarla, o cuando la tarea era menos exigente.
Intención de recordar
Otra hipótesis es la llamada descarga cognitiva, es decir, la tendencia a no esforzarnos por recordar algo cuando se cree que ya ha quedado guardado externamente.
Pero esta explicación tampoco es completa, ya que el deterioro de la memoria continuó incluso cuando los participantes sabían que sus imágenes serían borradas de inmediato.
Los investigadores plantean como tercera posibilidad el desapego atencional.
Según esta idea, el simple hecho de tomar una fotografía o captura de pantalla nos aleja inconscientemente de la experiencia, no solo de lo que se registra, sino también de su contexto más amplio.
«Esto se extiende más allá de la información capturada al contexto más amplio de un evento», explicó Sophia Fabrizio, candidata a doctorado en psicología y una de las autoras.
El equipo sugiere que una alternativa más eficaz para recordar puede ser el uso de papel y lápiz: escribir obliga a procesar y organizar la información, lo que puede favorecer la memoria gracias a lo que los autores describen como una «dificultad deseable».
Por RT


