Eric Liddell fue un atleta olímpico de Gran Bretaña que ganó una medalla de oro en los Juegos Olímpicos de París 1924.
Además de ser un gran corredor, fue un hombre profundamente comprometido con Dios y posteriormente sirvió como misionero en la China.
Él entendió que su habilidad para correr no era simplemente un talento natural, sino un regalo del Creador.
Liddell expresó: “Siento un placer de parte de Dios cuando corro”.
Eric ejecutaba y demostraba la obra maestra de Dios en su vida y su actitud nos guía a estas cuatro verdades.
Reconoce que fuiste creado con propósito: Dios no produce copias ni comete errores.
Él diseñó tu vida con talentos, capacidades y oportunidades únicas.
En Salmos 139:14 dice “Te alabaré; porque formidables, maravillosas son tus obras.”
No necesitas compararte con otros, necesitas descubrir lo que Él depositó en ti y ponerlo en acción para Su gloria.
Usa hoy lo que Dios puso en tus manos:
Muchas personas dicen: “Cuando tenga más tiempo, más dinero o más preparación, entonces serviré a Dios”.
Pero Dios no espera que uses lo que no tienes, Él espera fidelidad con lo que ya recibiste. En 1 Pedro 4:10 dice “Cada uno según el don que ha recibido, minístrelo a los otros.”
Por ello identifica un don que tienes y úsalo hoy para bendecir a alguien.
Haz todo para la gloria de Dios:
Eric Liddell adoraba a Dios corriendo.
Tu lugar de trabajo, tus habilidades y tus relaciones también pueden convertirse en un espacio donde honras al Señor.
En 1 Corintios 10:31 dice “Hacedlo todo para la gloria de Dios”.
No trabajes solo para lograr éxito, trabaja para reflejar a Cristo en tu entorno.
Sé fiel perseverando hasta el final:
La fidelidad abre la puerta al crecimiento.
Dios desarrolla aquello que estamos dispuestos a entregarle.
En Mateo 25:23 Jesús dijo “Sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré”.
Todo inicio cuesta un poco, pero no te des por vencido muy rápido. Se fiel y persevera porque vale la pena.
Atleta olímpico de Gran Bretaña
Concepto importante
Deja de preguntarte qué te falta y comienza a preguntarle a Dios cómo puedes usar lo que ya tienes.
El hecho es que nunca tendremos más si es que no usamos lo que ya tenemos ahora.
Dios se complace en ver que su creación es utilizada para Su gloria.
Liddell entendió el propósito para lo cual fue creado…dar la gloria a su Creador por medio del don que le había dado para el deporte.
Fuiste creado a la perfección por Dios.
Lo que Él puso dentro de ti no es casualidad, es una herramienta diseñada para cumplir Su propósito y revelar su gloria.
Todo lo que tenemos que hacer es perseverar en el lugar que Dios nos ha puesto para servir.
Motivo de oración
Señor Jesús hoy vengo delante de ti para darte gracias por la obra maestra que has hecho en mi vida.
Gracias por los dones y talentos que me has dado y hoy te pido que me ayudes a ponerlo al servicio de tu reino.
Por Arnold Enns


