Redacción (Agencias).- La posición geográfica de Oriente Medio lo convierte en un importante centro de transbordo global, que influye en los flujos de tráfico a través de numerosos corredores de larga distancia, en particular los que conectan Asia-Pacífico con otras regiones.
Tras la guerra en Irán, las cancelaciones de vuelos por parte de las aerolíneas de Oriente Medio interrumpieron estos flujos, provocando un reequilibrio significativo del tráfico aéreo en cuatro pares de regiones principales que dependían en gran medida de Oriente Medio para su conectividad: África-Asia Pacífico, Europa-Asia Pacífico, América Latina y el Caribe-Asia Pacífico y América del Norte-Asia Pacífico.
La región Europa-Asia Pacífico representa la mayor parte del tráfico de conexión gestionado por los centros de conexión de Oriente Medio, mientras que África-Asia Pacífico es la que más depende de los aeropuertos de la región, lo que convierte a estos mercados en los más expuestos a las recientes interrupciones.
En marzo, las aerolíneas europeas, africanas y de Asia-Pacífico absorbieron la demanda desplazada por las compañías de Oriente Medio en el corredor África-Asia-Pacífico.
Las aerolíneas europeas registraron un crecimiento interanual superior al 80 %, partiendo de una base baja.
En las rutas Europa-Asia-Pacífico, las aerolíneas de Asia-Pacífico y las europeas registraron un crecimiento del tráfico de casi el 23 % y el 15 % interanual, respectivamente.
Se observó un patrón similar en las rutas hacia y desde Latinoamérica y el Caribe, y Norteamérica.
Importante centro de transbordo global
Los datos de programación también indican que las aerolíneas fuera de Oriente Medio aumentaron su capacidad para compensar la pérdida de servicio de las compañías aéreas de la región, pero no lo suficiente como para contrarrestar completamente el descenso.
Esto elevó los factores de ocupación a máximos históricos en marzo de 2026, lo que indica una mayor escasez de pasajeros en el mercado en lugar de una sustitución total.
A pesar de las interrupciones en el suministro, la demanda de pasajeros se mantuvo sólida en marzo.
El tráfico hacia y desde Asia Pacífico creció un 3,6 % interanual, lo que sugiere que la crisis actual que afecta a la región se asemeja más a una interrupción en la oferta que a una recesión impulsada por la demanda.


