Santo Domingo (Rep. Dominicana). – La República Dominicana conmemoró este 24 de septiembre el Día de Nuestra Señora de las Mercedes, patrona del país, con actividades religiosas en diferentes localidades y una concurrida jornada de peregrinación en el Santo Cerro, provincia de La Vega.
La tradición católica vincula el origen de la veneración a Nuestra Señora de las Mercedes con los primeros años de la presencia española en la isla y, particularmente, con el Santo Cerro.
La festividad es actualmente una de las principales festividades católicas y constituye además un día feriado nacional que nace de uno de los relatos religiosos más conocidos de una aparición de la Virgen durante un enfrentamiento entre españoles y taínos en 1495.
Con el paso del tiempo, la fe en Nuestra Señora de las Mercedes, que se conmemora cada 24 de septiembre, se extendió por el territorio y, después de la independencia dominicana en 1844, quedó reconocida como patrona de la nación caribeña.
Este 2026, desde la víspera, el Santo Cerro hubo una mayor afluencia de visitantes desde distintas comunidades, mientras en los alrededores se desarrolla también actividad comercial asociada a la ocasión de la conmemoración que tiene profundas raíces en la historia de fe dominicana.
Feligreses y peregrinos acudieron al santuario para participar en las actividades, cumplir promesas y orar ante la imagen de la Virgen, en un programa que inició en el Santo Cerro a las 05:00 de la mañana.
La primera celebración eucarística la presidió el padre Isaías Pinales, luego, a las 06:30, el padre Rafael de Jesús Mendoza, ofició otra misa y monseñor Andrés Napoleón Romero, obispo de la Diócesis de La Vega, encabezó la festividad central a las 09:00 de la mañana.
Día de Nuestra Señora de las Mercedes


En este oficio religioso, participó la vicepresidenta Raquel Peña, quien se unió a cientos de fieles que acudieron al Santo Cerro, en La Vega, para participar en las celebraciones.
A su llegada al lugar de culto, Peña encendió un velón y elevó una petición por la protección y el bienestar del pueblo dominicano, como parte de una tradición religiosa que congrega cada 24 de septiembre a peregrinos provenientes de distintos puntos del país.
La vicepresidenta expresó su alegría por regresar un año más al Santo Cerro y destacó el valor de la fe como fuente de fortaleza, especialmente ante los momentos difíciles e invitó a los dominicanos a dedicar tiempo a acciones que aporten valor a los demás y a mantener viva su cercanía con Dios. Luego, la vicemandataria participó en la misa oficial presidida por monseñor Andrés Napoleón Romero Cárdenas, obispo de la Diócesis de La Vega, quien durante la celebración invitó a reflexionar sobre las necesidades comunes del pueblo dominicano.


