Redacción (Agencias).- Chile, Costa Rica, México y Ecuador encabezan el ranking de los países con los sistemas de educación pública más sólidos de América Latina, de acuerdo con el indicador Años de Escolaridad Ajustada por Aprendizaje (LAYS, por sus siglas en inglés) del Banco Mundial.
El indicador LAYS forma parte del Índice de Capital Humano, elaborado por el organismo internacional, y pretende aportar un avance metodológico con respecto a otras mediciones, combinando la cantidad de años de escolaridad con la calidad de los aprendizajes adquiridos en ese periodo.
Así, además de valorar los años que el sistema consigue mantener a los estudiantes, esta metodología ajusta la valoración teniendo en cuenta el rendimiento académico real, para poder realizar una comparación más precisa del capital humano en formación en cada uno de los países.
Chile se posiciona como líder regional, con una valoración de 9,4. Los datos están avalados por los resultados de la prueba PISA 2022, la última que se ha llevado a cabo, y que evaluó a los estudiantes de 15 años en matemáticas, lectura y ciencias.
Aunque, en promedio, la región se situó por debajo de la media de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), Chile presentó el mejor puntaje en las tres áreas evaluadas de los países latinoamericanos, ocupando el puesto 52 de los 81 países participantes.
En el caso de Costa Rica, su educación pública está marcada por una cobertura casi universal en primaria y una inversión histórica que supera el promedio regional, si bien en los últimos años se alerta de una crisis con el foco puesto en la necesidad de más financiación, debido a que, desde 2020, los recursos destinados a ese sector han experimentado el mayor descenso de las últimas cuatro décadas.
En el caso de México, en tercer lugar, de la región en el indicador LAYS, se encuentra en una etapa de transición enfocada en la financiación de la educación básica y el sistema de becas.
Sistemas de educación pública más sólidos
Ecuador, el cuarto en el listado del Banco Mundial, tiene como puntos fuertes una alta cobertura y gratuidad, así como los esfuerzos significativos realizados para aumentar la cobertura en los primeros años de escolaridad.
A pesar de sus avances, todavía enfrenta desafíos, como la brecha existente de calidad entre la zona rural y urbana.
El Banco Mundial avisaba en 2023 que la región de América Latina y el Caribe enfrentaba la mayor crisis educativa de su historia, después de pasar por la pandemia de coronavirus, con una pérdida estimada de 1,5 años de aprendizaje de promedio.
Durante la pandemia, se estimó que esas pérdidas podrían suponer la reducción de los ingresos futuros de esos estudiantes de hasta un 12 %.
Así, aunque desde entonces han mejorado indicadores y se han recuperado rutinas escolares, aún persisten desigualdades y déficits de aprendizaje, por lo que Objetivo de Desarrollo Sostenible 4, fijado por la Agenda 2030, que persigue garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad, aún parece lejos de conseguirse.
Entre los avances se encuentran las altas tasas de escolarización en educación inicial y primaria, así como los progresos en la universalización de la etapa secundaria en varios países.
Sistemas de educación pública más sólidos
Asimismo, se ha logrado mejorar el enfoque en derechos educativos; la incorporación a los marcos curriculares de la inclusión, equidad de género y atención a la diversidad; la expansión de programas de digitalización; y la preocupación por la salud mental en las escuelas.
En el otro lado de la balanza, en el de los déficits, se encuentran pérdidas significativas en competencias fundamentales, como las evaluadas por PISA, y una gran brecha digital.
Entre los retos a abordar se posiciona el abandono escolar, con 9,6 millones de estudiantes fuera del sistema educativo en los niveles de educación obligatoria, con una tasa de deserción que alcanza el 27 %.
Es decir, más de una cuarta parte de los alumnos abandona la educación antes de completar el ciclo que cursan.
«Especialmente en el caso de América Latina y el Caribe, esto está directamente relacionado con la pobreza, la desigualdad, la migración, la violencia, el cambio climático y la relación de las comunidades con los líderes», sostuvo Mary Joy Pigozzi, directora de Educación de la Fundación Education Above All (EAA), en un reciente encuentro en Washington de expertos y autoridades, enfocado a debatir la lucha contra la deserción escolar en la región.
Por RT


