Redacción (Agencias). – El presidente de EE.UU., Donald Trump, dirigió un nuevo mensaje a Cuba, con motivo de los 124 años del periodo neocolonial para la nación caribeña, pero cargado de amenazas.
Desde La Habana, su mandatario, Miguel Díaz-Canel, ha señalado que el 20 de mayo en la historia del país significa «intervención, injerencia, despojo, frustración».
«Hoy conmemoramos el Día de la Independencia de Cuba—el 124º aniversario del nacimiento de una nación que fue libre, forjado a través del sacrificio, el valor y un deseo inquebrantable de libertad», expresó el mandatario estadounidense.
A su juicio, el 20 de mayo de 1902 se hizo realidad la visión de la devoción inquebrantable por la causa de la libertad del pueblo cubano, «cuando se estableció la República de Cuba, marcando el inicio del autogobierno» para ellos.
No obstante, en su mensaje, volvió a repetir las alegaciones que Washington ha hecho contra la nación caribeña desde hace décadas, haciendo señalamientos contra el Gobierno revolucionario.
Así, Trump volvió a sus amenazas contra la isla.
«Como Presidente, estoy tomando medidas decisivas en nombre de este rincón tan sufrido de nuestro hemisferio y para abordar las amenazas a nuestra seguridad nacional que emanan de la región».
Detalló que promulgó nuevas sanciones «contra el aparato militar y de inteligencia cubano, y contra quienes le proporcionan apoyo material y financiero».
Cargado de amenazas
En Cuba, recoge Granma, el 20 de mayo de 1902, tras tres años de ocupación militar de EE.UU., se instauró formalmente la República de Cuba bajo la vigencia de la Enmienda Platt, impuesta por Washington en 1901, legalizando el derecho de intervención del país norteamericano en la isla y la ocupación perpetua de territorio para bases navales.
Por tanto, consideran que esa fecha no selló la independencia, sino que consagró una república tutelada, que derivó en décadas de dominio político, saqueo económico y frustración nacional.
En ese sentido, Díaz-Canel resalta, en una publicación en X, que esta fecha significa «intervención, injerencia, despojo, frustración» en la historia de Cuba.
«Solo una cosa hay que agradecer a ese día: haber sembrado en los cubanos de entonces un sentimiento antimperialista que cada generación posterior ha sentido profundizarse con nuevas y constantes amenazas a la independencia y la soberanía de la patria», escribió.
Señala en que llega otro 20 de mayo «en que los asalariados del deshonor piden a gritos que regrese la república tutelada».
Ante ello, advierte: «No los subestimemos, pero jamás olviden que por méritos del propio imperio, los antimperialistas somos muchísimos más».
Por RT


