Redacción (Agencias).- Los gobiernos de los presidentes de Argentina, Javier Milei, y Ecuador, Daniel Noboa, quedaron envueltos en fuertes polémicas con la prensa, similares a las que el presidente de EE.UU., Donald Trump, protagonizó en su país.
Este jueves, los periodistas acreditados en la Casa Rosada, la sede del Gobierno argentino, se encontraron con que sus permisos de ingreso electrónico, a través del registro de huellas dactilares, ya no funcionaban; que elementos militares les negaban el acceso y que la sala de prensa quedaba cerrada por tiempo indefinido.
La medida es inédita, ya que desde que Argentina recuperó la democracia en 1983 la fuente de periodistas que cubren las actividades presidenciales siempre han tenido tanto acceso a la Casa Rosada como a un espacio específico de trabajo.
«Primera vez en la historia que un Gobierno cierra la Sala de Prensa de la Casa Rosada. Sucedió hoy. Ni la dictadura de (Jorge Rafael) Videla lo hizo. No dejan entrar a ningún periodista. Un día más de censura en la Argentina de Javier Milei», denunció el periodista Jonathan Heguier.
«Cerraron la Sala de Periodistas de la Casa Rosada para investigar ‘espionaje ilegal’. Ningún periodista acreditado podrá ir a cumplir con su función. En mis años de acreditada jamás vi algo semejante», señaló la periodista Natalia Vaccarezza.
La versión más extendida es que se trata de una represalia porque los periodistas Luciana Geuna e Ignacio Salerno usaron cámaras ocultas para realizar un informe al interior de la Casa Rosada.
De hecho, Milei celebró que la Casa Militar hubiera denunciado a los reporteros por amenaza a la seguridad nacional.
«Basuras repugnantes. Me encantaría ver a esas basuras inmundas que portan credencial de periodistas (95 %) que salgan a defender lo que hicieron estos dos delincuentes. Espero que esto llegue hasta los máximos responsables», escribió el mandatario.
Envueltos en fuertes polémicas con la prensa
Los insultos y agresiones de Milei a la prensa son cotidianos desde que comenzó su Gobierno en diciembre de 2023, al igual que ocurrió con Trump quien, por ejemplo, en noviembre pasado fue criticado por restringir el acceso de los comunicadores a la oficina de la secretaría de Prensa de la Casa Blanca. Además, esta semana llamó «idiota» a un periodista de The Wall Street Journal.
El otro caso reciente es el de Ecuador, ya que el pasado 12 de abril los populares diarios Expreso y Extra publicaron una histórica edición con portadas sin noticias en protesta contra el Gobierno de Noboa.
«Sí: está en blanco. No es un error. No es casualidad. Es un mensaje que debes conocer», anunciaron los medios, propiedad de la empresa Gráficos Nacionales Sociedad Anónima (Granasa).
La compañía comenzó a denunciar en enero pasado que el Gobierno pretendía adueñarse del 40 % de sus acciones de manera indebida.
Al mes siguiente la estatal Superintendencia de Compañías intervino la empresa y, desde entonces, la tensión se ha incrementado tanto como los señalamientos de que Noboa ataca la libertad de prensa, una acusación que también suele enfrentar Trump.
En respuesta a las supuestas maniobras gubernamentales en Ecuador, además de las portadas en blanco, los diarios involucrados publicaron mensajes en los que advirtieron que «la crítica incomoda» al Gobierno, quienes no toleran los cuestionamientos «ni respetan la libertad de expresión».
Por RT


