Barahona (Rep. Dominicana).– Considerada la columna espiritual y social de la Región Enriquillo, la Diócesis de Barahona inició las celebraciones por su 50º aniversario de fundación (1976-2026).
Para comenzar la festividad, monseñor Piergiorgio Bertoldi, nuncio apostólico en la República Dominicana, presidió una eucaristía concelebrada por obispos de la Conferencia del Episcopado Dominicano (CED).
Bertoldi valoró el trabajo pastoral de los primeros obispos de la diócesis: monseñores Fabio Mamerto Rivas Santos (1976-1999) y Rafael Leónidas Felipe Núñez (1999-2015)
Ante una feligresía de unas 2,500 personas, apreció el trabajo de los sacerdotes, consagrados y laicos que se entregan “para hacer crecer la semilla del Evangelio”.
Se su lado, monseñor Andrés Napoleón Romero Cárdenas, obispo de la diócesis, resaltó que este jubileo es un tiempo para “elaborar juntos un camino pastoral que nos ayude a ser una Iglesia cada vez más misionera”.
Le responsable pastoral de la de Barahona, Pedernales, Bahoruco e Independencia señaló la importancia de mirar con fe el pasado, discernir el presente y abrirse con esperanza al futuro.
Romero Cárdenas, definió que este Año Jubilar se articule en tres ejes para una transformación regional:
- · Agradecer: honrar la memoria de los misioneros y laicos que sembraron la fe en condiciones de vulnerabilidad.
- · Celebrar: fortalecer la comunión entre las cuatro provincias que conforman la jurisdicción eclesiástica.
- · Proyectar: lanzar nuevas iniciativas sociales enfocadas en el acceso al agua, la ecología integral y el fortalecimiento de la familia dominicana.
50º aniversario de fundación
Creada el 24 de abril de 1976 por el Papa Pablo VI, mediante la Bula Ad Animarum, la demarcación religiosa trabaja por la defensa de los recursos naturales.
En el ámboto de la educación, a través de Universidad Católica Tecnológica de Barahona (Ucateba) y la lucha por viviendas dignas para los más vulnerables en la Región Enriquillo.
Con el lema “50 años en Camino”, este Jubileo incluirá peregrinaciones provinciales, foros sobre justicia social, entre otras acciones.
El propósito es celebrar este acontecimiento de gracia y renovar el compromiso histórico de la Iglesia con el desarrollo humano integral del suroeste.


