Redacción (Agencias).- Alemania provocó una polémica en redes sociales luego de que se difundiera la noticia sobre cuatro burros rescatados de la Franja de Gaza y recibidos en la ciudad de Oppenheim.
De acuerdo con la prensa alemana, los animales ahora residen en el zoológico local, donde se les prestó la atención médica necesaria para su rehabilitación.
El hecho hizo que muchos internautas resaltaran la negativa del país europeo a atender en su territorio a personas heridas en el enclave, poniendo especial hincapié en los niños.
El periódico alemán Allgemeine Zeitung fue el primero en reportar el rescate de los animales, asegurando en su artículo que Anna, Elsa, Greta y Rudi «han dejado atrás el hambre, la miseria, las palizas y las penurias», y encontrado «un nuevo hogar» en Oppenheim.
La publicación de esta historia en redes sociales desató una ola de mensajes negativos, que llevaron al periódico a desactivar la opción de comentar.
Aunque ya no se pueden leer, según León Wystrychowski, del Middle East Monitor (MEMO), las opiniones calificaban el rescate de los burros como «una prueba más del cinismo inhumano de los líderes alemanes».
Pese a que Berlín mostró esfuerzos en enviar ayuda humanitaria a la Franja de Gaza, su negativa a recibir personas con necesidades médicas urgentes la cuestionan ampliamente.
Una polémica en redes sociales
De acuerdo con el artículo de MEMO, casi ningún ser humano proveniente del enclave lo admitieron en Alemania desde 2023.
Medios alemanes indican que únicamente a dos menores se les permitió ingresar al país, pero tuvieron que salir una vez que se cumplió su tratamiento médico.
En este contexto, la diputada Clara Bünger, del partido izquierdista Die Linke, acusa al Gobierno de «apoyar la guerra de Israel» al hacerse a la vista gorda e ignorar los derechos humanos.
Asimismo, asegura que la variante propuesta por Berlín de proporcionar ayuda en el propio enclave es imposible, debido a la falta de infraestructura.
El pasado mes de agosto, varias ciudades del país europeo expresaron su voluntad de acoger a niños gravemente heridos o traumatizados.
Sin embargo, la oferta la bloquearon el Ministerio de Asuntos Exteriores y el Ministerio del Interior, por considerar que eso podía poner en peligro la seguridad nacional.
Según el reporte de Allgemeine Zeitung, los burros formaban parte de un grupo de 50 animales rescatados por activistas israelíes y enviados en avión desde el enclave hasta Bélgica, donde se repartieron a distintas naciones europeas.
Los críticos cuestionaron también las verdaderas causas del traslado, insinuando que podía tratarse de una estrategia de las fuerzas de Israel para debilitar aún más a la población de Gaza, que ve estos animales como su sustento.
Sin embargo, desde la administración del zoológico afirmaron que ese no es el caso, ya que se trata de burros que «estaban sin dueño, heridos, maltratados o destinados a morir».
Se tiene previsto que más adelante los utilicen en actividades recreativas y educativas del lugar.
Por RT


