Redacción (Agencias).- Un inmigrante mexicano sin documentos falleció a finales de febrero, después de que se negara a acudir a un médico por el miedo a ser detenido por las redadas del Servicio de Migración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE).
El caso de Jesús Juárez Cruz, investigado por El País, es paradigmático de la situación que muchos migrantes experimentan en EE.UU. desde que Donald Trump, tras su segunda llegada a la presidencia, estableciera un férreo régimen de deportaciones.
La salud del hombre disminuyó hasta acabar postrado en la cama de su casa, donde finalmente falleció. Deja una viuda, Guadalupe, sin trabajo ni ahorros, y cuatro hijos, de 16, 21, 26 y 27 años.
El mayor de sus hijos fue el que se ocupó de su cuidado durante los últimos años.
Necesitaba ayuda incluso para sus necesidades más básicas, pero aun así fue renuente a acudir a un hospital. Prefirió arriesgar su salud que someterse a la posible deportación.
Falleció a finales de febrero
Juárez Cruz había abandonado de joven su poblado natal, Tungareo, en el estado mexicano de Michoacán, para apoyar a su familia con sus remesas.
Poco después conoció a otra migrante, también de su mismo estado, con quien formó una familia.
Al tiempo de entablar la relación con Guadalupe, Jesús cayó en el alcoholismo.
En 2009, lo detuvieron por conducir ebrio, lo que derivó en una deportación a México.
No obstante, volvió a cruzar la frontera sin papeles para reagruparse con los suyos.
Los problemas con el alcohol persistieron y comenzó el deterioro de su salud. La situación se agravó en los últimos años, que coincidieron con la política represiva de Trump sobre la migración irregular, lo que le impidió al mexicano buscar ayuda profesional para atender los males que le aquejaban.
Hasta el momento no hay datos de cuantas personas muertas por el miedo a acudir a un centro de salud.
No obstante, desde el año pasado hubo denuncias sobre la entrada de agentes del ICE a hospitales y centros médicos para realizar detenciones, algo que repudian las organizaciones de defensa de los migrantes porque atemoriza aún más a los colectivos vulnerables.
Sin embargo, sí hay cifras del número de migrantes mexicanos que han fallecido a manos del ICE desde el regreso de Trump a la Casa Blanca.
En total, 14 ciudadanos mexicanos han perdido la vida bajo custodia.
Según informó la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) de México, dos mexicanos murieron durante las redadas, uno por un tiroteo, seis por complicaciones médicas, cuatro por suicidio y el último por causas que aún se encuentran bajo investigación, recoge La Verdad.
Bajo el mando de Kristi Noem, que se desempeñó como secretaria de Seguridad Nacional hasta el pasado 24 de marzo, el ICE detuvo a 177.192 mexicanos, de los que alrededor de 13.000 siguen detenidos en centros migratorios.
En ese periodo fallecieron 31 personas de distintas nacionalidades bajo la custodia del ICE.
Por RT


