Redacción (Agencias).- Dos medios suecos realizaron una investigación que permitió comprobar que los anteojos Meta Ray-Ban con inteligencia artificial (IA) funcionan más allá del deseo de sus usuarios y graban imágenes sin su conocimiento.
Esa información la procesan en Nairobi, Kenia, por empleados que trabajan para entrenar los sistemas de IA.
En el país africano, la empresa Sama es una subcontratista de Meta y emplea a centenares de personas que recogen información de las imágenes captadas por los lentes, sin importar su nivel de privacidad.
Pese a tener contratos de confidencialidad, algunos empleados brindaron su testimonio en condición de anonimato y revelaron que observan situaciones cotidianas, como personas que van al baño, que se desvisten, que mantienen relaciones sexuales, que miran pornografía con los lentes puestos u otros momentos íntimos.
«Vemos todo, desde salas de estar hasta cuerpos desnudos. Meta tiene ese tipo de contenido en sus bases de datos. La gente puede grabarse de manera equivocada y ni siquiera saber lo que está grabando», contó uno de los trabajadores, destacando que se trata de «material sensible».
Para tratar de verificar su funcionamiento, los lentes los utilizaron en la redacción de Göteborgs-Posten, medio que estuvo a cargo de la investigación junto con Svenska Dagbladet.
Los anteojos se conectan a una aplicación llamada Meta AI y las funciones de inteligencia artificial se activan a través del comando de voz «Hey Meta».
Más allá del deseo de sus usuarios
Con la intención de evitar la recopilación de datos, intentaron utilizarlos sin conexión a Internet, pero de esa manera los lentes no cumplen la función de interpretar lo que ven, ya que la información requiere procesamiento a través de los propios sistemas de Meta.
Por lo tanto, para que el asistente de IA funcione, la voz, el texto y las imágenes deben procesarse y compartirse, acciones que se realizan automáticamente y no puede desactivarlas el usuario, quien, por lo tanto, está obligado a participar de la recolección de información.
Desde los medios suecos contactaron a Meta, que solamente remitió a los términos de uso de la IA y a su política de privacidad.
Sin embargo, esos documentos no especifican dónde terminan los datos, admitiendo que pueden estar sujetos a la revisión humana.
Por RT


