Cotuí, Sánchez Ramírez (Rep. Dominicana). – A más de un mes de que fuera denunciado públicamente el preocupante nivel de contaminación en la Presa de Hatillo, el mayor lago de agua dulce de las Antillas Mayores, residentes de comunidades cercanas volvieron a lanzar una alerta ante la falta de acciones visibles por parte de las autoridades competentes.
Manifiestan su temor por las posibles consecuencias sanitarias y ambientales que podría generar la coloración verdosa que presenta la presa, fenómeno que aseguran persiste y se ha intensificado en algunas zonas. Según expresan, la situación podría derivar en brotes de enfermedades que afecten a las familias que dependen directa o indirectamente de estas aguas.
En diciembre de 2025, el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales, a través del Viceministerio de Gestión Ambiental y la Dirección de Calidad Ambiental, informó que la coloración verde observada en la presa se debía a una floración de algas, de acuerdo con un levantamiento técnico realizado por especialistas de la institución, junto a personal del Parque Nacional Aniana Vargas.
No obstante, residentes aseguran que, ante la preocupación persistente, decidieron tomar muestras del agua por cuenta propia y llevarlas a distintos laboratorios para su análisis.
Según los resultados que afirman recibieron, las pruebas confirmaron una coloración verde anómala y evidenciaron un alto nivel de contaminación bacteriana y química, incluyendo la presencia de coliformes totales, pseudomonas y estreptococos fecales.
También concentraciones elevadas de cianuro, fosfatos y otros elementos, lo que advierten representa un riesgo serio para la salud pública y el equilibrio ambiental, con potencial de generar una crisis sanitaria si no se actúa de manera oportuna.
Volvieron a lanzar una alerta
“El agua no solo se ve verde, también tiene un olor fuerte. Aquí hay niños y envejecientes, y nadie nos ha explicado qué riesgos reales estamos corriendo”, expresó una residente de la zona, quien solicitó permanecer en el anonimato.
De acuerdo con una nota de prensa enviada a saturno.com.do, otro comunitario señaló que la falta de información clara incrementa la incertidumbre: “Nos dicen que son algas, pero el color sigue igual y nadie viene a darnos la cara. Nosotros vivimos de esta presa, pescamos aquí y usamos el agua todos los días”.
De igual manera, un agricultor de las inmediaciones advirtió sobre el impacto económico y de salud: “Si esta agua está contaminada, también lo están nuestros cultivos. No podemos esperar a que aparezcan enfermedades para que entonces actúen”.
Los denunciantes llaman a las autoridades ambientales y sanitarias para que realicen estudios independientes, transparentes y continuos, y que los resultados sean socializados con la población.
Los ciudadanos exigen la ejecución de medidas inmediatas que garanticen la protección del ecosistema y la salud de las comunidades que dependen de la Presa de Hatillo.
Los afectados aseguran que se mantendrán vigilantes y continuarán alzando su voz hasta recibir respuestas concretas y acciones efectivas frente a lo que consideran una amenaza latente para el medio ambiente y la salud pública.


