Santo Domingo (Rep. Dominicana).- El inicio de la cedulación masiva está previsto para el 8 de abril de 2026, de acuerdo con el mes de nacimiento de cada persona, de acuerdo con el anuncio hecho por la Junta Central Electoral en diciembre de 2025.
En un parte de prensa explicó que el proceso será progresivo y se espera que continúe hasta marzo de 2027, fecha límite de vigencia del documento actual, aunque la distribución podría extenderse si fuera necesario.
La JCE indicó que el documento anterior será válido hasta enero–marzo de 2027, tras lo cual dejará de tener validez legal.
El organismo informó que el nuevo sistema contempla distintas categorías de cédulas para reflejar la diversidad de la población y su situación legal: ciudadanos dominicanos con derecho al voto, menores de edad —a partir de los 12 años— y extranjeros residentes legales, con un color distintivo.
El nuevo documento de identidad y electoral anunciado por la JCE presenta una panorámica integral de condiciones, clasificaciones y cualidades técnicas sin precedentes en el país.
Se diseñó tres tipos de cédulas, diferenciadas por colores: la de identidad y electoral para ciudadanos dominicanos con derecho al voto; una cédula para menores de edad, militares y policías —quienes no votan—; y una otra para extranjeros, con un diseño que permite identificar de inmediato su estatus migratorio.
El nuevo documento dominicana constituye un paso estratégico para consolidar un sistema de identidad más seguro, duradero, tecnológicamente avanzado y representativo de la soberanía y los derechos del individuo dominicano.
Inicio de la cedulación masiva
La JCE informó que el nuevo sistema contempla distintas categorías de cédulas para reflejar la diversidad de la población y su situación legal: ciudadanos dominicanos con derecho al voto, menores de edad —a partir de los 12 años— y extranjeros residentes legales, con un color distintivo.
Entre sus principales ventajas figuran una seguridad reforzada contra la clonación, alteración y delitos como la suplantación de identidad; una mayor durabilidad gracias al uso de materiales de alta calidad que superan ampliamente los plásticos tradicionales; la facilitación de procesos digitales mediante chip y firma electrónica, lo que permitirá trámites públicos y privados en línea con mayor trazabilidad y protección; y la interoperabilidad institucional, que permitirá autenticar la identidad en organismos gubernamentales, financieros y de servicios.
Asimismo, impulsa la identidad democrática al permitir una depuración más precisa del padrón electoral, fortaleciendo los procesos electorales, primarias y consultas futuras, y refuerza la soberanía de la identidad nacional al afianzar el control del Estado sobre los datos personales y biométricos.
El documento lo elaboraron en policarbonato multicapa, un material robusto que no se descascara ni se deteriora con facilidad. Incorpora protecciones visuales y técnicas como imágenes láser, tramado tipo colmena, hologramas, escudo nacional y números en alto relieve para dificultar la falsificación.
Incluye un chip sin contacto para verificación electrónica segura y almacenamiento de datos criptográficos, además de identificación biométrica vinculada a huellas y fotografía, lo que reduce drásticamente la posibilidad de suplantación.
Por José Rafael Sosa


