Santo Domingo (Rep. Dominicana).– Al menos 93 niños, niñas y adolescentes quedaron huérfanos en el año 2025 como consecuencia de los 59 feminicidios cometidos por parejas o exparejas, informó la Fundación Vida Sin Violencia.
Yanira Fondeur, presidenta de la entidad, urgió del Estado la protección integral ya que los hijos e hijas de las víctimas de feminicidios viven en un estado de desprotección y los deben incluir en su totalidad y de manera prioritaria en los programas del Ministerio de la Mujer y del Conani.
Acompañada de otras directivas de la Fundación, enfatizó que no se trata de contar víctimas, sino de visibilizar una grave violación a los derechos humanos de mujeres que vivieron historias profundas de sufrimientos.
“Lamentablemente, los feminicidios se ejecutan cada vez de forma más despiadada, incluyendo el asesinato de hijos (violencia vicaria) y suegras. Insistimos en que, se hace necesario medir o cuantificar para poder prevenir y transformar esta realidad con políticas públicas eficaces”, expresó.
Precisó que 44 de los feminicidios ocurrieron dentro de las viviendas de las víctimas, confirmando esto que el hogar sigue siendo el espacio más peligroso para las mujeres que deciden poner fin a una relación violenta.
Puntualizó que, del total de víctimas 32 tenían menos de 35 años, lo que representa un 54.24 por ciento, cinco eran menores de edad, 53 eran dominicanas, 6 haitianas y una alemana.
Reveló que, las provincias con mayor incidencia fueron Santo Domingo (13 casos), Santiago (8 casos) y San Cristóbal (7), siendo julio el mes más sangriento.
“En igual proporción, nuestros indicadores revelan que los agresores utilizaron en igual cantidad armas de fuego y armas blancas (21 casos cada una), además de golpes y quemaduras”, detalló Fondeur.
59 feminicidios
Dijo que otro dato alarmante que revelaron las estadísticas es que en 11 feminicidios los agresores fueron miembros activos o retirados del Ejército y la Policía Nacional, quienes utilizaron sus armas de reglamento para asesinar a sus parejas.
“Entendemos que, las evaluaciones psicológicas obligatorias a miembros de la Policía Nacional o de las Fuerzas Armadas se deben realizar de forma periódica y acompañadas de un mensaje claro: el uniforme no puede servir de autoprotección para ejercer violencia”, expresó Fondeur.
Opinó que, si bien se registró una disminución de un 17 por ciento en las estadísticas de los feminicidios con relación a los 71 del año 2024, la misma no debe interpretarse como una solución al problema.
Dijo que hubo múltiples intentos de feminicidios que milagrosamente no se consumaron como los casos de Yoenny Berenice Urbáez Feliz, Melissa de Jesús y Liselot Polanco, lo que evidencia que la “violencia machista” sigue siendo extrema.
Fondeur planteó la urgencia de optimizar el sistema institucional de registro de feminicidios, educar en convivencia pacífica como prioridad desde la infancia y garantizar que la justicia llegue a tiempo, con firmeza y sin impunidad; y
También diseñar e implementar un Protocolo Nacional de Alto Riesgo Feminicida para Mujeres en Proceso de Separación que permita identificar, prevenir y neutralizar riesgos, de forma que se actúe con anticipación y de manera eficaz.


