Montecristi (Rep. Dominicana).– El Centro Bahía de Manzanillo para el Desarrollo Regional (Cebamder) demandó una revisión institucional independiente del proyecto Manzanillo Power Land (Energía 2000) antes de su inauguración, ya que se pretende poner en funcionamiento con un levantamiento realizado en 2013
Según Frank Valenzuela, presidente de la organización, existen elementos documentados que ameritan una evaluación técnica, jurídica y ambiental de alto nivel, así como la ejecución de un proceso de resarcimiento integral para el municipio de Pepillo Salcedo.
Dijo no oponerse al desarrollo energético ni a la inversión, pero –advirtió- que el progreso del municipio debe sustentarse en criterios de legalidad ambiental, proporcionalidad territorial y sostenibilidad ecosistémica, especialmente en un entorno de alta sensibilidad ecológica, donde cualquier error técnico puede traducirse en daños irreversibles.
A decir de Valenzuela, existen inconsistencias críticas en el expediente ambiental del proyecto, cuya ejecución se desarrolla en un corredor ecológico que integra el Parque Nacional Manglares de Estero Balsa, Playa Estero Balsa y un complejo sistema de humedales costeros, lo que -a su juicio- exige una revisión institucional urgente e independiente.
En una carta dirigida al presidente Luis Abinader solicitó la revisión inmediata y exhaustiva del proceso de validación implícita del proyecto, a fin de que se realice una evaluación integral —jurídica, ambiental y técnica— que permita determinar la correspondencia real entre la obra ejecutada y el estudio ambiental que le dio origen.
Enfatizó que Pepillo Salcedo se convirtió en un punto estratégico para la inversión energética nacional, pero también constituye uno de los sistemas ecológicos más frágiles del Caribe, donde convergen manglares, humedales, lagunas costeras y zonas marinas protegidas que sostienen la economía local y la biodiversidad regional.
Valenzuela dijo que el proyecto recibió transformaciones sustanciales desde su concepción original, superando los 437 megavatios e incorporando infraestructura gasífera, marítima y eléctrica no contemplada en el diseño inicial, lo que, conforme a la normativa ambiental dominicana, obliga a una actualización integral del estudio de impacto ambiental que no se refleja en el expediente actual.
Revisión institucional independiente
Denunció impactos concretos en el ecosistema, incluyendo alteraciones en la dinámica costera de Playa Estero Balsa, intervenciones en manglares y afectaciones directas a la pesca artesanal, el ecoturismo y las economías locales, advirtiendo que estas transformaciones están erosionando el equilibrio social y ambiental del municipio.
Llamó instó al presidente a sostener un encuentro directo con las comunidades organizadas del municipio para garantizar que el desarrollo de Manzanillo, Copey y Carbonera se fundamente en legalidad territorial, sostenibilidad ambiental y social y justicia territorial.
Manifestó que este espacio permitirá fortalecer el diálogo territorial, establecer compromisos verificables y garantizar que el desarrollo del municipio responda a un enfoque equilibrado entre inversión, justicia territorial y cumplimiento efectivo de la palabra pública.
Según Valenzuela, el consorcio responsable del proyecto no ejecutó un plan efectivo de restauración ecológica ni de resarcimiento integral para el municipio, pese a las múltiples promesas y reuniones sostenidas con actores locales.
Enumeró los principales proyectos pendientes contemplados en el Plan Maestro, entre ellos la implementación del Frente Marino con apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo, el sistema de saneamiento ambiental y alcantarillado, la finalización del proyecto Los Barracones, la construcción del muelle pesquero, la solución definitiva al vertedero municipal y al acceso al agua potable.
Incluyó la reactivación del Instituto Politécnico, la construcción del Centro del Instituto Nacional de Formación Técnico Profesional (Infotep), el apoyo a los sectores productivos desplazados y el fortalecimiento del gobierno local, extendiendo estos compromisos a comunidades como Copey y Carbonera, que también forman parte del ámbito territorial impactado por el desarrollo energético.


