Santo Domingo (Rep. Dominicana).— “La educación dominicana debe responder de manera directa a la dinámica del empleo y al desarrollo económico nacional”, ese fue el planteamiento que hizo el ministro de Educación Superior, Ciencia y Tecnología a los 59 rectores universidades e institutos de educación superior y técnica del país.
Rafael Santos Badía sostuvo el primer encuentro con las autoridades de las entidades de educación superior con el objetivo de presentar una ruta orientada a la transformación estructural el Sistema de Educación en la República Dominicana.
Planteó la necesidad de repensar este sistema para responder a una nueva realidad social, tecnológica y productiva, superando enfoques de simple fusión institucional y propugnando una reforma profunda y coherente.
El ministro concibió la educación como un proceso integral que debe articularse desde los niveles básicos hasta el doctorado, garantizando que cada etapa formativa cuente con salidas reales y pertinentes para la inserción en el mercado laboral.
Santos Badía enfatizó que la educación superior debe responder de manera directa a la dinámica del empleo y al desarrollo económico nacional, formando un talento humano alineado a los sectores productivos con mayor potencial de crecimiento.
Propuso a los rectores trazar la meta de posicionar a la República Dominicana como un destino académico regional, atrayendo estudiantes extranjeros y fortaleciendo la proyección internacional de las instituciones de educación superior.
“En el proceso de transformación del nuevo sistema educativo, el debate debe iniciar con la definición del modelo de educación que el país desea, y que el financiamiento debe responder a esa visión estratégica y no al revés”, enfatizó.
El pasado director general del Instituto Nacional de Formación Técnico Profesional (Infotep) advirtió del riesgo de que el debate educativo se limite a las redes sociales, por lo que, propuso fortalecer una conversación pública sustentada en el conocimiento, la ciencia y la evidencia.
Dinámica del empleo
El titular del Mescyt destacó que cualquier transformación educativa debe construirse mediante el diálogo y la concertación con rectores, docentes, sector privado, iglesias y demás actores sociales, priorizando acuerdos antes que imposiciones legislativas.
El funcionario consideró que la dispersión institucional genera duplicidades e ineficiencias y señalando: “muchos países operan con un solo ministerio de educación como modelo de mayor coherencia, planificación y eficacia del sistema”.
Aseguró que la centralización o descentralización de la educación no define la efectividad del sistema educativo, lo cual se evidencia en la Ley General de Educación 66-97.
“La ley más descentralizada y descentralizadora es la 66-97: un Instituto de Bienestar Estudiantil, un Instituto de Bienestar Magisterial y esos institutos manejan casi o igual cantidad de recursos que el Ministerio de Educación”, agregó.
Llamó a revisar los currículos y pensum académicos para hacerlos más ágiles y pertinentes, subrayando que el acceso a la información ya no es el principal desafío, sino el desarrollo de aprendizajes significativos y competencias relevantes.
Propuso fortalecer los procesos de homologación, certificación y validación de competencias, con el objetivo de evitar trayectorias académicas extensas que terminen en deserciones estudiantiles y que no garanticen una inserción laboral clara y efectiva.
“Ejemplo de esto, es el Infotep que realiza validación y certificación de competencias, reconociendo formalmente los conocimientos, habilidades y destrezas adquiridas por una persona a través de la experiencia laboral”, explicó.


